El mercado de fragancias de celebridades está entrando en una nueva fase. En lugar de depender solo de un nombre famoso impreso en el frasco, los proyectos más recientes se acercan a la estructura de la perfumería fina: perfumistas reconocidos, grandes casas de fragancias, campañas de moda y conceptos olfativos diseñados para durar más que el ciclo promocional de un álbum o una gira.
En este contexto, Tate McRae lanza TATE 01 Eau de Parfum, su primera fragancia, desarrollada junto a Scent Beauty y los perfumistas de Givaudan Adriana Medina y Antoine Maisondieu.
Presentada el 1 de octubre de 2026, la fragancia trabaja con la idea de una “segunda piel”: algo íntimo, versátil y capaz de moverse con el cuerpo, la temperatura y la personalidad.
Cómo huele TATE 01
La composición se abre con bergamota y salvia esclarea. Flores blancas, incluida flor de azahar, aparecen en el corazón, mientras el fondo combina musgo, haba tonka cremosa, sándalo y maderas suaves.
La estructura busca equilibrar frescura y calidez. En lugar de seguir la ruta de un gourmand evidente o un floral exuberante, TATE 01 fue diseñada para permanecer cerca de la piel y funcionar como fragancia cotidiana.
En entrevista con People, McRae describió su intención de crear algo clásico y atemporal que ella misma quisiera usar continuamente. Según la cantante, la fragancia fue probada en su propia rutina durante aproximadamente un año antes del lanzamiento.
Una fragancia construida para moverse con el cuerpo
El concepto de “segunda piel” ha ganado fuerza en la perfumería contemporánea. En lugar de anunciar su presencia a distancia, estas creaciones buscan intimidad y la impresión de un olor personal.
Esto suele implicar materiales amaderados, almizclados, ambarados o transparentes que interactúan de forma sutil con la piel.
En TATE 01, la comunicación enfatiza precisamente esta adaptación al usuario. La propuesta no es hacer desaparecer el perfume, sino evitar la sensación de una firma rígida o excesivamente construida.
El posicionamiento habla directamente a consumidores jóvenes que alternan fragancias, practican layering y ven el perfume como extensión del estado de ánimo y la identidad.
Del escenario al perfume, sin parecer merchandise
Las fragancias de celebridades siempre estuvieron ligadas a la imagen pública de sus creadores. El desafío es evitar que el producto parezca simple merchandise.
TATE 01 intenta resolverlo integrando la fragancia dentro del universo artístico de McRae.
La campaña fue fotografiada por Mario Sorrenti, uno de los grandes nombres de la fotografía de moda, y hace referencia a las supermodelos de los años 1990.
McRae relacionó la fragancia con la construcción de su próxima etapa musical y con la dualidad entre su identidad personal y el personaje que habita sobre el escenario.
La nueva generación de fragancias de celebridades
El concepto pasó por varios ciclos. En los años 2000, el segmento produjo numerosos éxitos comerciales, especialmente alrededor de estrellas del pop. Después llegó una fase en la que muchos consumidores de perfumería empezaron a tratarlo como secundario.
El escenario actual es diferente.
Las celebridades tienen canales directos hacia millones de seguidores, pueden construir marcas propias y acceder a proveedores y perfumistas de primer nivel. Eso permite crear proyectos capaces de competir visual y olfativamente con marcas tradicionales.
Givaudan cambia la percepción del lanzamiento
La presencia de Adriana Medina y Antoine Maisondieu importa porque añade otra capa de legitimidad al producto.
Givaudan es una de las mayores casas de fragancias e ingredientes del mundo. Los proyectos desarrollados dentro de esa estructura tienen acceso a perfumistas, laboratorios, bases, moléculas e investigación a escala industrial.
Eso no garantiza automáticamente calidad, porque el perfume sigue siendo subjetivo, pero muestra que el desarrollo fue tratado como proyecto de perfumería, y no solo como licencia de nombre.
Precio y distribución también cuentan la historia
TATE 01 debutó mediante canales vinculados directamente a la artista y está prevista su expansión hacia Ulta Beauty a partir del 25 de octubre.
La estrategia combina una comunidad propia con retail de belleza a escala. Primero, el lanzamiento activa fans y consumidores más comprometidos; después entra en un entorno donde puede ser descubierto por personas que quizá no siguen a McRae como artista.
El perfume como pieza de identidad
Quizá el aspecto más interesante de TATE 01 sea la forma en que McRae habla de fragancia. En lugar de tratarla como accesorio, la coloca junto a música y moda: herramientas capaces de crear personaje, memoria y estado emocional.
Esto encaja con la forma en que una generación más joven consume perfume. Fragancia ya no significa necesariamente “el mismo perfume para toda la vida”. Puede cambiar con ocasión, humor, estética o fase personal.
Qué representa TATE 01 para el mercado
Es demasiado pronto para saber si TATE 01 se convertirá en franquicia o si se añadirán nuevas fragancias al proyecto. Pero el lanzamiento ya ilustra un cambio claro.
La fragancia de celebridad ya no es una categoría completamente separada de la conversación principal de perfumería. Cuando los artistas trabajan con perfumistas reconocidos, campañas de alto nivel y distribución especializada, sus productos deben evaluarse con los mismos criterios aplicados a otros lanzamientos.
El nombre famoso abre la puerta. La fragancia tiene que justificar lo que ocurre después.


